La dehesa y el montado: un baluarte natural contra el cambio climático en Extremadura y Alentejo
La dehesa y el montado: un baluarte natural contra el cambio climático en Extremadura y Alentejo

La dehesa y el montado: un baluarte natural contra el cambio climático en Extremadura y Alentejo

La dehesa y el montado, un ecosistema único que cubre el 30 % del territorio de Extremadura y Alentejo, destaca como una herramienta crucial en la lucha contra el cambio climático. Este sistema agroforestal combina biodiversidad, productividad y sostenibilidad, ofreciendo beneficios esenciales para el medio ambiente y las comunidades locales.

Un escudo natural contra los riesgos climáticos

La dehesa desempeña un papel clave en la mitigación de riesgos como los incendios, las inundaciones y la desertificación, cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Además, su capacidad para capturar carbono la convierte en un aliado indispensable en los esfuerzos por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Un motor económico y social

Este hábitat no solo contribuye al equilibrio medioambiental, sino que también genera empleo en las zonas rurales, estabiliza la población y sostiene actividades productivas tradicionales, como la ganadería extensiva y la producción de corcho.

Amenazas y desafíos

A pesar de su importancia, la dehesa se enfrenta a graves amenazas. La falta de regeneración de los árboles, las enfermedades que afectan tanto a los árboles como a los animales y la degradación de los suelos y los pastos son algunos de los desafíos más urgentes. Estos problemas, agravados por el cambio climático, ponen en peligro la sostenibilidad de este ecosistema y el tejido social que lo sustenta.

SOS Prodehesa Montado: una iniciativa para su conservación

En este contexto, el proyecto SOS Prodehesa Montado trabaja para garantizar la sostenibilidad y la resiliencia de este sistema único. A través de la investigación, la innovación y la promoción de prácticas regenerativas, esta iniciativa busca proteger el legado natural y cultural de la dehesa-montado, asegurando su futuro como baluarte contra el cambio climático.

Cuidar la dehesa no es solo una cuestión medioambiental, es un compromiso con la sostenibilidad, el desarrollo rural y la preservación de un patrimonio que nos pertenece a todos.

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