Con motivo del Día Mundial del Hábitat, desde el proyecto SOS PRODEHESA-MONTADO ponemos en valor la dehesa, uno de los ecosistemas más singulares y representativos del suroeste ibérico, símbolo de sostenibilidad y modelo de gestión equilibrada entre el ser humano y la naturaleza.
Las dehesas son hábitats de origen tradicionalmente humano que ocupan amplias extensiones del centro-oeste y suroeste de la Península Ibérica. Este sistema productivo y ecológico se basa en el aprovechamiento múltiple —forestal, ganadero, agrícola y cinegético— y ha permitido, durante siglos, mantener un equilibrio entre uso económico y conservación ambiental.
El paisaje de la dehesa se caracteriza por árboles dispersos de encina (Quercus rotundifolia) y alcornoque (Quercus suber), acompañados de pastizales, matorrales y zonas de labor que forman un mosaico de gran riqueza ecológica. Esta estructura favorece la presencia de una notable biodiversidad, con especies emblemáticas como el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) o la grulla común (Grus grus), que encuentran en la dehesa refugio, alimento y zonas de nidificación o invernada.
Desde SOS PRODEHESA-MONTADO destacamos la importancia de conservar y revitalizar este hábitat, no solo como fuente de recursos y empleo rural, sino también como elemento clave para la mitigación del cambio climático y la protección de la biodiversidad.
En este Día Mundial del Hábitat, queremos recordar que proteger la dehesa es proteger un legado natural y cultural único, resultado de siglos de interacción respetuosa entre las comunidades rurales y su entorno. Su preservación es esencial para asegurar un futuro sostenible para el territorio y las generaciones venideras.
